Son muchos los signos que parecen confirmar que vivimos un momento de crisis profunda, marcado por amenazas de catástrofe e involución civilizadora. La contemporaneidad se ve atravesada por múltiples cataclismos: ecológicos, sociales, económicos, geopolíticos, demográficos y psíquicos, todos ellos asociados al incremento de la desposesión, el auge de tendencias autoritarias, la normalización de la violencia y el conflicto bélico. La lógica de funcionamiento capitalista parece haber agotado su capacidad de afrontar y resolver estas crisis, instalando una ...
continuaVisita: www.circulobellasartes.com