Alteración de ecosistemas marinos, contaminación que no pasa desapercibida… Este es el rastro que deja la salmonicultura intensiva en Chile. Más allá del daño medioambiental, la actividad perjudica a las comunidades indígenas al limitar su acceso a los lugares ancestrales y a zonas de pesca vitales para su sustento. Los habitantes de los territorios afectados afirman que la industria aprovecha los vacíos legales para expandir sus tentáculos y favorecer a las grandes multinacionales.