Los Amish llevan una vida similar a la del siglo 17: sin electricidad, ni teléfono, ni autos. Se resisten a las tentaciones del mundo moderno. Sin embargo, algunos logran liberarse.
Para los Amish de Estados Unidos solo cuenta la palabra del Señor. Sus creencias están basadas en principios bíblicos y adhieren a los roles tradicionales de género. Los miembros más jóvenes de esta comunidad religiosa cristiana cuestionan el conjunto de normas extremas que priorizan la fe cristiana por encima de todo, rechazan todo progreso y relegan a las mujeres solamente a la vida de hogar. ¿Cuánto tiempo más podrán resistir con esta visión del mundo?
El documental brinda una mirada exclusiva de sus vidas. Tras mucha resistencia, tres generaciones de Amish les abren las puertas a las cámaras. Ellos muestran y explican el día a día según sus normas centenarias de un predicador menonita suizo. Hoy viven en Pensilvania, Ohio, Indiana y Wisconsin. La mayoría de las familias se dedican a la agricultura y siguen una línea estricta de la Biblia. Sin embargo, hacen algunas concesiones a la sociedad moderna: excepciones ocasionales son permitidas.