La tranquilidad de la región brasileña del río Negro, en la Amazonia, y sus fascinantes paisajes contrastan con una gran falta de infraestructura y de servicios básicos como la sanidad. El acceso a los mismos depende totalmente de la navegabilidad del río Amazonas. Ante este problema, el Estado intenta ayudar a sus habitantes poniendo a su disposición un sistema de servicios fluviales, cuyo funcionamiento a menudo se ve afectado por sequías e inundaciones.