Los manglares ecuatorianos albergan gran variedad de especies, entre ellos los cangrejos: plato estrella, cuyo aroma envuelve las calles de las ciudades costeras haciendo agua la boca a todo el mundo. No obstante, la labor de quienes hacen posible que este manjar llegue a la mesa está en peligro. La contaminación, la deforestación y la expansión de las empresas camaroneras amenazan no solo la vida del manglar, sino también el sustento de miles de familias que dependen de este tesoro del mar.