El sudario de Turín es uno de los objetos de veneración religiosa más fascinantes y controvertidos. Se dice que Jesús fue envuelto en esta tela tras su crucifixión. ¿Muestra realmente el sudario una imagen de Cristo crucificado?
Existen opiniones divididas sobre el Sudario de Turín: hay quienes consideran que en la llamada Sábana Santa fue envuelto Jesús de Nazaret: para otros, se trata de una falsificación medieval. "El Sudario es como un agujero negro. Si te acercas demasiado, te absorbe y no puedes escapar”, afirma el químico Luigi Garlaschelli, "porque aún hay muchos interrogantes abiertos. Una vida no basta". El científico lo afirma a pesar de haber llegado a la conclusión, mediante estudios y experimentos personales, de que el Sudario de Turín es una ingeniosa falsificación. Aunque ni siquiera él está completamente seguro.
Investigadoras e investigadores de diferentes disciplinas, por otro lado, aportan evidencias que sugieren que el Santo Sudario de Turín podría ser auténtico. ¿Quién tiene razón?
"Una vida no basta": El investigador privado Joe Marino de Ohio, por su parte, comparte esta afirmación. Un libro de bolsillo sobre el Santo Sudario de Turín lo acercó a la fe hace ya varios años. Estudió teología e ingresó en un monasterio. ”Siento que he sido llamado a estudiar el Santo Sudario y a informar sobre él a la gente", afirma Marino, quien desde entonces ha escrito varios libros y más de un centenar de artículos acerca de este tema, convencido de que "es el auténtico Santo Sudario de Jesús".
El documental sobre el Santo Sudario de Turín está concebido como una investigación forense, que busca indicios desde la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén hasta el inframundo de Estambul, donde según dicen permaneció oculto durante mucho tiempo, antes de ser exhibido por primera vez en Lirey, Francia en 1354 d.C., según consta en documentos históricos. Y desde hace más de 300 años se ha conservado en Turín, en una capilla construida especialmente para que algunas personas acudan allí para venerarlo con devoción y otras, para observarlo con escepticismo.