Estados Unidos es la única nación en el mundo que no ha firmado la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. Firmarla significaría relajar la legislación sobre el confinamiento de menores. De hecho, varios estados americanos aún condenan a los menores a varios años de prisión; incluso a cadena perpetua. La situación es peor que nunca: 70.000 menores están actualmente encerrados en prisiones americanas, algunos en centros juveniles, otros en centros para adultos.
Para protegerlos de los otros reclusos, la administración penitenciaria a menudo los mantiene en aislamiento durante meses o incluso años. Hay algunos casos particularmente preocupantes, como el de Khalief Browder, que lo encerraron acusado de robar una mochila y termino suicidándose tras pasar 2 años en detención preventiva. Nuestro reportero obtuvo acceso a algunos de estos centros de menores y se reunió con menores dentro del sistema penitenciario. En Utah, las autoridades están reconsiderando las condiciones de detención de menores. En Texas, por otro lado, el principio es simple: delito grave, pena grave. Sin excusas.
Este documental revela por qué tantos menores terminan entre rejas, siendo la principal razón la judicialización de la sociedad. Incluso en las escuelas, los oficiales de policía patrullan los pasillos. Como resultado, las faltas de conducta en las escuelas se han convertido en delitos, enviando a los estudiantes directamente al sistema penal.