Las moléculas químicas procedentes del bromo, flúor y cloro, junto a los llamados retardantes de llama, presentes en plásticos, detergentes, móviles, colchones o sofás, afectan al desarrollo neurológico y provocan la disminución del cociente intelectual
INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS DEMUESTRAN QUE EN LOS ÚLTIMOS VEINTE AÑOS, EL COCIENTE INTELECTUAL DE LOS NIÑOS DESCIENDE DOS PUNTOS CADA DÉCADA
Epidemiólogos y endocrinos revelan la existencia de una conexión, entre la exposición a estas sustancias químicas nocivas y los pesticidas con el desarrollo cerebral.
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