Siguiendo a un pequeño grupo de turistas organizados por una agencia de “danger tourism”, el documental muestra el viaje oficial por Corea del Norte: itinerarios vigilados, puestas en escena para visitantes y la tensión entre la imagen que ofrece el régimen y lo que los realizadores intentan descubrir fuera del circuito autorizado (incluso intentos por salirse del guía oficial).