Robó medio millón de euros de treinta y nueve bancos diferentes y luego lo donó todo a causas sociales.
Esta es la historia de Enric Duran, un activista catalán que pidió préstamos por un valor de medio millón de euros que nunca tuvo intención de devolver. En su lugar, utilizó el dinero para financiar proyectos sociales y afirmó haber cometido los robos para denunciar las malas prácticas del sistema bancario. También quería animar a la gente a pensar de forma diferente y unirse a él en la creación de un mundo más justo y sostenible.
Ante la certeza de ir a prisión, en 2013 Duran se dio a la fuga, pero sigue trabajando en movimientos clandestinos de desobediencia económica. Sus acciones fueron noticia en todo el mundo y convirtieron a Duran en un héroe del movimiento antiglobalización. Una de las personas que inspiró fue la directora Anna Giralt Gris, quien se embarca en una misión para encontrarlo e investigar las consecuencias de sus actos.
Pero a medida que desentraña lo que realmente ocurrió y finalmente habla con el propio Duran, surge una historia más profunda y compleja. ¿Dónde se traza la línea entre lo legal y lo legítimo? ¿Puede una sola persona salvar el mundo?