En un mundo marcado por el conflicto y la inestabilidad, esta historia se adentra en la vida de una generación que ha crecido entre el caos. El primer episodio presenta a jóvenes que han tenido que enfrentarse desde muy temprano a la pérdida, la violencia y la ausencia de estructuras que normalmente sostienen la infancia.
A través de un enfoque cercano y humano, el relato muestra cómo estos niños y adolescentes aprenden a sobrevivir en entornos hostiles, adaptándose a una realidad donde la incertidumbre es constante. La cámara acompaña sus experiencias cotidianas, revelando tanto las heridas emocionales como la sorprendente resiliencia que desarrollan.
Más que una crónica del conflicto, es un retrato íntimo sobre la infancia en situaciones extremas y la capacidad de encontrar esperanza incluso en medio del desorden.